¡Ojo con la diarrea en tus aves! Esto puede salvarles la vida (Juan Farrat Acanda).

Cuando ves a tu ave con diarrea líquida, fétida o de color extraño, lo primero que debemos entender es que el cuerpo está intentando defenderse, expulsando algo que le hace daño. Hasta ahí, es una reacción natural.

El problema aparece cuando esa defensa se prolonga demasiado. Entonces el organismo deja de protegerse y comienza a consumir sus propias reservas para sobrevivir.

1- Aquí viene algo que muchos criadores desconocen.

  • Un canario, un Gould o un pequeño pinzón no resisten una deshidratación como puede hacerlo un perro o un gato. Las aves poseen un metabolismo extremadamente acelerado y reservas corporales muy limitadas. En pocas horas pueden perder cantidades críticas de agua y minerales esenciales.
  • No solo pierden líquido. También pierden electrolitos como sodio, potasio y cloro, fundamentales para el funcionamiento del corazón, la musculatura, el sistema nervioso y el equilibrio térmico del cuerpo. Por eso algunas aves con diarreas severas se debilitan tan rápido, tiemblan, se enfrían o terminan postradas. Esto se debe evitar!
  • Las primeras 6 horas son clave. Observa bien. Si la diarrea cede sola y el ave mantiene actividad, apetito y buena hidratación, puede tratarse de un trastorno pasajero. Pero si continúa o empeora, hay que actuar rápido.

2- ¿Qué hacer primero?

Piensa si hubo cambios recientes en la alimentación, semillas húmedas, pasta fermentada, frutas en exceso, agua contaminada o alimentos nuevos. Muchas diarreas comienzan ahí.

– Luego, enfócate en la hidratación. El ave necesita recuperar agua y electrolitos cuanto antes. En casos leves puede ofrecerse una solución suave de hidratación.

  • 1 litro de agua limpia
  • 1 cucharadita pequeña de azúcar o miel
  • Una pizca muy pequeña de sal común

– La glucosa ayuda al intestino a absorber mejor el sodio y favorece la rehidratación. Pero cuidado, demasiada sal puede ser peligrosa en aves pequeñas… no excederse. Lo ideal siempre serán electrolitos veterinarios formulados para aves… lo malo es que muchas veces se desconoce y no tenemos a manos.

3- Si pasan 24 horas sin mejoría, el peligro ya es serio, aunque el ave todavía coma un poco o se mantenga en el palo. Las aves esconden su debilidad por instinto. Cuando finalmente las vemos emboladas, quietas o dormidas durante el día, muchas veces el daño interno ya está avanzado.

Y si además observas plumaje erizado, apatía, pérdida de equilibrio, sangre en las heces o varias aves afectadas al mismo tiempo, eso ya no es para “esperar a ver”. Es momento de buscar ayuda veterinaria urgente, pocas veces funciona a tiempo. Entonces viene lo que hacen muchos adivinar la patología !!

Tu ave no puede decirte cuánto le duele. Por eso la observación rápida del criador puede marcar la diferencia entre recuperarla… o perderla.

Vamos a dejar este hobby mucho mejor de como lo encontramos.

Juan Farrat Acanda

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