-Que tienes Roberto? Parece que hoy te encuentro de muy mal humor
-Pues sí, en efecto
-¿Y que es lo que sucede?
-Que hace unos días estoy disgustado con mi mujer porque ella se empeña en comprar un periquito y yo también empeñado en comprar un canario
-¿Y qué? ¿Ya habla el Periquito?
